Estamos en un momento bisagra para la política, es que puede haber un quiebre definitivo que, de producirse , marcará a los máximos protagonistas de la dirigencia del campo popular en los años venideros.
Es que el 2025 trajo, además de las consecuencias del plan económico de Milei, una disputa que se lleva las tapas de todos los portales de la web. Esa disputa no es solamente de nombres ni de estructuras. Es más profundo.
En este ida y vuelta dialéctico que hay entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner, y los círculos que los acompañan ( sobre todo), hay frases, consignas y movimientos que son de un valor que ha sido subestimado en una gran parte de la real politik y ciertos analistas, y que quisiera mencionar para reflexionar.
Movimiento fundacional
Tal vez cuando el Ministro de Trabajo de Kicillof, Walter Correa, dice que hay dos posturas diferentes, que del lado de CFK subyace una postura electoralista y del lado de MDF un «planteo fundacional» no es una consigna mas, sino que tal vez realmente hay una intención de cambiar la forma de hacer política en los últimos años.
Y eso justamente, es lo que se está necesitando en estos tiempos, donde la gente está cada vez mas descreída de sus representantes. Que sea algo fundacional significa que es un nuevo camino, una nueva forma de hacer, que empatice con esas mayorías que se cansaron de los profesionales de la política que pululan en distintos cargos y ven a la política como una fuente de ingreso primero y, en segundo o tercer lugar como herramienta para transformar las realidades de las personas.
Nuevas canciones
Quizás el comienzo de todo, a nivel mediático, fue cuando Axel dijo la famosa frase “ hay que componer nuevas canciones”. Simples palabras con un contenido enorme. Sobre todo porque el sector que viene conduciendo el movimiento popular desde 2003, que fue muy audaz para recrear una nueva mística con consignas acorde a a los tiempos de comienzo del siglo y el despertar popular que explotó con el “que se vayan todos”; en la actualidad no está dispuesto a dejar que otros intérpretes quieran componer y ejecutar melodías acordes a estos tiempos y el sentir de la sociedad.
No es casual que luego de ese discurso de Axel, en actos de Maximo Kirchner empezaron los canticos agresivos contra el gobernador y las declaraciones de dirigentes cercanos a CFK cuestionándolo. Ni hablar de las mil y una que le hicieron en la Legislatura. Sin embargo, también hay que decir que Kicillof pareció acusar recibo, y, luego de eso, frenó un poco desde lo discursivo e incluso gente de su entorno salió a quitarle importancia a esas palabras.
Otro de los temas trascendentales de este año fue la discusión por si se separaban las elecciones provinciales de las nacionales en Buenos Aires. Si bien ya se formalizó que habrá dos comicios diferentes, quedaron sin profundizar algunas consecuencias de esta decisión que son muy interesantes y que dicen mucho de la propuesta y de quienes defienden una y otra postura.
El argumento principal que se esgrimió para la decisión por parte de la provincia fue el descalabro que hizo Milei con el cambio en el sistema de votación, tal vez como salida menos conflictiva ante el ataque por parte del kirchnerismo que, argumenta que de esta forma se pierde la importancia de proyecto de país.
Sin embargo, la principal razón para desenganchar una elección provincial de una nacional debería ser la importancia de que los vecinos de los distritos puedan discutir temas que le sean mas cercanos, que se sientan mas protagonistas de las discusiones y las decisiones. Que sus candidatos a concejales argumenten los motivos por los cuales aprobaron tal o cual ordenanza, que tengan que hacer propuestas sobre su barrio y sobre todo, que sean las organizaciones locales y la comunidad organizada en cada localidad la que pueda expresarse sobre que barrio y que municipio quiere.
De lo contrario, y basta ir a las ultimas elecciones, nos encontramos con candidatos a concejales o diputados provinciales hablando de la deuda externa, la inflación o la personalidad del presidente, pero haciendo silencio ante los problemas de cada barrio de su distrito.
En cuanto al argumento de que no hay proyecto local sin proyecto nacional, solo se puede decir que es una trampa, porque claro que cualquiera con un poco de sentido sabe que es importante esa cohesión entre lo que se plantea a nivel nacional y local. Sin embargo, eso no quiere decir que haya una sola forma de lograrlo.
O acaso la cohesión de un proyecto solo la determina una elección? Por otro lado hay ejemplos muy concretos de que cuando es así ( como lo fue hasta ahora), el proyecto nacional no llega siempre a los distritos. Con remitirse a la “década ganada” del kirchnerismo y lo que sucedió en el municipio de Moreno ya basta para refutar esa teoría.
Si los proyectos no empiezan desde abajo, desde la periferia y va creciendo hasta llegar al centro y arriba, nunca va a haber cohesión. Sera interesante ver en el distrito de Moreno, por ejemplo, como los candidatos tienen que estudiar la situación demográfica, catastral, hidráulica, como viven los jóvenes, la escolaridad, las autorizaciones de parques industriales y countries y su relación con las inundaciones, los pliegos a la cooperativa de basura o el ataque del municipio a la Universidad de Moreno y la escuela secundaria politécnica.
Sistema electoral, entre lo tradicional y lo moderno
Por ahí escuché que, sí siempre funcionó así el sistema electoral no hay porque cambiarlo. No hay frase más conservadora que esa, con ese criterio seguiría votando solo los hombres, y los adinerados. Hay que buscar que todo funcione mejor, que los candidatos de las listas no se elijan solamente por un sello nacional, sino porque hay identificación con un proyecto de país ,pero también porque en los distritos los representantes elegidos para los cargos son idóneos y representantes de la comunidad por sus acciones, conocimiento del territorio y sus virtudes.
Por último, en la misma línea, tampoco hay que tener miedo a cambiar el sistema de boleta sabana, el cual en muchas ocasiones funciona únicamente con la imagen de la primera boleta y el resto solo es elegido por arrastre. Se le da importancia a quien representa lo nacional y no a lo local. Un ejemplo concreto es cuando CFK estaba en su prime, en la mayoría de las mesas de votación se elegía a ella, se buscaba su foto y ni se miraba el resto de la boleta.
No puede ser que haya que esperar a que vengan gobiernos de derecha para modernizarnos.
En fin, en dos meses se cierran las listas y se verá como se resuelve este conflicto. Si vuelve a primar “unidad hasta que duela”, la que ese dolor nos llevó a que gane Milei, o tal vez en esta oportunidad se da prioridad a la forma de construir, a las ideas y la renovación de nombres y propuestas.
Por Hugo Mitetiero
SEPTIMO SENTIDO DEL CONURBANO SITIO OFICIAL!
